Algunas leyendas medievales apuntaban no solo a la existencia de las Azores siglos antes de su descubrimiento oficial, sino que ofrecían datos sobre el origen de sus habitantes: «Según se cuenta, el año 734 después del nacimiento de Cristo, cuando toda España resultó conquistada por los paganos de África, fue poblada la isla de Antilia, llamada Septe citade, por un arzobispo de Porto (Portugal), acompañado de seis obispos y otros cristianos, hombres y mujeres, que escaparon de España embarcados», podemos leer en el globo terráqueo del navegante alemán Martin Behaim (su estatua, a la izquierda), donde reflejaba la mayoría de las tierras descubiertas por los exploradores antes de 1492. Curiosamente, el célebre cartógrafo holandés Johannes Ruysch recogía un argumento similar al anterior en su Universalior Orbis Cogniti Tabula, un planisferio compuesto…
