Escuchaba hace unos días un programa matutino muy conocido de la radio española, donde se entrevistaba a Igor Ivanov, ex embajador en España y ex ministro de Asuntos Exteriores de Rusia. En un castellano admirable, defendía por qué hoy día se produce en el gigante ruso un fenómeno que no tiene parangón en el resto del planeta, salvo que hablemos de una dictadura: su presidente, Vladimir Putin, goza de un 70% de popularidad entre el electorado. El ex diplomático defendía que la transición rusa fue durísima, tanto que no sabían si iban a lograr salir de ella. Y ahora que el país empieza a caminar a buen ritmo económicamente hablando, la gente sabe que gran parte de la culpa de que ahora esté así es precisamente de su Gobierno y…