La ansiedad es una emoción que, como otras, cumple una función adaptativa al movilizar recursos que nos ayudan a prepararnos ante situaciones de estrés, temor e incertidumbre, alertándonos o invitándonos a prepararnos o ser más cautelosos. Sin embargo, cuando aparece de forma recurrente e injustificada se convierte en un problema y debe ser abordado. El aumento de la frecuencia cardiaca, de la respiración y la sudoración, así como mareos, miedo, temblores y opresión en el pecho, forman parte de su cuadro sintomático.
A nivel fitoterapéutico, la valeriana, la tila, la raíz de regaliz, la hierbaluisa, el té verde, el hipérico y la cava se muestran muy eficientes, tanto en infusiones como en comprimidos o concentrados. Disciplinas como el yoga y la meditación, especialmente por su dominio sobre la respiración y…
