Hombre, si ya te lo he contado con detalle la otra vez», protestó el paciente Enrique M. «No importa, me gustaría que volvieras a relatarme todo, si no te parece mal», respondí yo, con la seguridad de que mi interlocutor iba a acceder a mi petición. Era la segunda vez que me citaba con el protagonista de una extraordinaria experiencia OVNI. Cedo, pues, la palabra a Enrique:
«Ocurrió la noche después de Reyes del año 1990. Entonces trabajaba en Madrid y vivía con mi mujer en Cifuentes, un pueblo de Guadalajara, adonde iba los fines de semana. Me había comprado un coche nuevo unos días antes, así que invité a mi mujer a cenar en un restaurante de Jadraque, otro pueblo de Guadalajara, también para probar el coche. Salimos del…
