Escocia, esa tierra mística, verde, húmeda, amada por todos tras ver Braveheart y salpicada por cientos de castillos y millones de ovejas. Escocia, una tierra salvaje, necesita un coche que pueda con todo para poder ser visitada como dios manda. Tengo el candidato perfecto: el Subaru Outback. Por delante, dos semanas en las que voy a intentar buscar el extremo más noroccidental de Europa. Por delante, más de 7.000 km, más de 450 litros de diésel y ocho horas de barco, pero no hay más placer que viajar a bordo de un coche así, cómodo, fiable y seguro, rodeado de paisajes de cuento. ¡Arrancamos!
Este viaje nace de una idea: conocer Escocia. Y hay algo que tenía muy claro desde el primer minuto: debía ser en coche. No hay mejor…