PARECÍA UN BUEN PLAN: RECURRIR A LA manejabilidad de un Mini, incluir un moderno motor de tres cilindros y, todo ello, en un coche muy polivalente, como no habíamos visto antes en la marca. Con el Active Tourer, BMW inició una gran aventura, para entrar definitivamente, como marca premium, en el segmento de los compactos. ¡Tracción delantera! ¡Monovolumen! ¡Traición!, exclamaron muchos fans, mientras otros temían, lo que el test de los 100.000 km de AUTO BILD ha constatado: el monovolumen de BMW, igual que sucedió hace 20 años con el primer Clase A de Mercedes, ha tenido un arranque un tanto decepcionante.
Cualquiera lo hubiera dicho. En 2015, el Active Tourer con acabado Sport Line apareció reluciente, con su color platino metalizado, dispuesto a comenzar a recorrer los 100.000 kilómetros…