Como se cuenta en el texto, Miguel de la Vía era un amante de los Rolls-Royce, pero también, de todo aquello que tuviera ruedas y te llevara del punto A al B. Y buena prueba de ello es que además de los 45 Rolls de los que se compone su exquisita colección, atesora otras fabulosas máquinas como, por ejemplo, varios carruajes del s. XIX, un Delaunay Belleville 10HP, un MG TF 500, un Mercedes 190 SL y un SL 'Pagoda', un Porsche 911, un Jaguar XK 120, un XJS y un E-Type, un Lamborghini Countach, un Ferrari Testarossa, un Bentley 3.5 e incluso un Allen Runabout, la joya rodante motorizada más antigua (data de 1899) de la colección.…