ME SINCERARÉ CON TODOS USTEDES, queridos lectores. Su redactor de confianza no era conocedor de lo que, en esta nueva aventura, le iba a acontecer. Tal vez esto no les sorprenda (así son, precisamente, las aventuras), pero si algo no es común es que un conocedor del sector viaje de la mano de una marca que, para él, es totalmente desconocida. Sí, nada me ligaba a la firma DS. Sí, asumo que no la conocía más allá de ver algunos coches por la calle o en redes sociales, pero no tenía ni idea de lo que realmente representaba ni del nivel tan alto en el que compiten. No se puede decir bajo ningún concepto que DS no es una auténtica marca de lujo, y creedme, el más sorprendido, en esta…