Windows 7 es un sistema operativo que ha contado con una gran aceptación por parte de los usuarios. Después del estrepitoso fracaso de Vista, era como un renovado XP. Estabilidad y rendimiento, con un look renovado. Sin embargo, Windows 7 cumple ya seis años y, entre medias, Microsoft había publicado Windows 8, 8.1 y, finalmente, 10. Para mucho usuarios la primera experiencia con Windows 8 vino pseudo-forzada al cambiar de portátil.
Sin embargo, Windows 8 no tuvo una recepción adecuada, debido sobre todo a algunos elementos de la interfaz que, sencillamente, no funcionaban en el escritorio. Eso sí, si cambiabas el chip e ignorabas todos esos elementos discrepantes (¿alguien ha mencionado la barra Charms?), te quedaba un sistema operativo más que digno, con muchas, muchas novedades.
Después, Windows 8.1 tapó…
