Es frecuente que los ricos y famosos, o bien sólo los ricos, o sólo los famosos, emparenten entre sí, preservando así un linaje constante, fino y perfumado. Se trata de seguir en familia, pero saliendo un momento de la familia, a buscar un pariente nuevo. Ahí tenemos de ejemplos recientes los noviazgos de Vicky Martín Berrocal, y de Alejandra Rubio. La primera anda en amores con Enrique Solís, que enrama con la aristocracia sevillana, y la segunda ha dado sitio en su corazón a Carlo Costanzia, hijo de Mar Flores. Las dos parejas coinciden en el panorama, y se parecen o no se parecen según el cristal con el que las miremos. Estamos, al fin y al cabo, ante dos relaciones que nutren y prorrogan la endogamia de estos casos,…
