Su presencia en la presentación de la retrospectiva del pintor Peter Halley, en el Museo Thyssen de Madrid, fue la escenificación de su reconciliación Después de años de idas y venidas, Carmen Thyssen y su hijo Borja parecen haber acercado posturas y posaron juntos, incluidas en la foto familiar Blanca Cuesta, la esposa de él (el matrimonio llegó desde Dubái, donde reside con sus cinco hijos), y Francesca, la hija del difunto barón Thyssen. Las diferencias de madre e hijo estaban motivadas, en parte, por la mala relación de la baronesa con su nuera; por la gestión de las empresas de la familia; y por el reparto de la herencia. Pero el trato distante y poco fluido ha quedado aparcado, parece. Su intención es recuperar a su hijo (y, por…