Cayetano Martínez de Irujo le ha tendido la mano a su hermano, Carlos Fitz-James Stuart, duque de Alba, o al contrario, y en ese gesto queremos ver una paz entre dos miembros de la familia ilustre, porque darse la mano es eso, esencialmente, acreditar el ánimo pacífico. La escena sucede en una cita muy reciente, que recordaba a la madre de ambos, Cayetana, de cuya muerte acaban de cumplirse diez años. Ahí no estuvo Eugenia, y la ausencia sirvió para resucitar la discordia entre los hermanos, así en general, pero sobre todo entre ella y Cayetano, que no ven del mismo modo el aprecio y el apego a la misma madre. Él entiende que hay que acudir a cualquier acto celebratorio de la duquesa de Alba, y su hermana pequeña,…