Viajamos al 2012, cuando Grupo Damm cogió las riendas de Rodilla, un emblema de la restauración madrileña, entonces en retroceso. Tres años después adquirieron la totalidad de la compañía, con la familia Rodilla desvinculada ya de un proyecto que remontó el vuelo, a través de una revolución donde las palabras innovación, calidad, digitalización, cliente, flexibilidad… contribuyeron a articular de nuevo un discurso rentable.
Al frente de esta recuperación se situó María Carceller, CEO de Grupo Rodilla, con la que hablamos del pasado, pero, sobre todo, del presente y del futuro de una marca que creció en el 2017 al 13,7%.
EMPRENDEDORES: ¿Cuál fue la principal lección de la estrategia que siguieron para que Rodilla volviese a crecer? M.C: Para nosotros fue muy importante definir el modelo de negocio. Estos modelos,…