LAS POSTALES CARIBEÑAS son seductoras. Y, con el perdón de Bahamas —¿o es Barbados?—, bastante parecidas. La divina trinidad formada por mar turquesa, arena blanca y sol tropical, resulta tentadora. Y en el mar más afamado de América, sobra paraíso. Con más de 700 islas, el Caribe no se limita cuando se trata de ofertar opciones en su mayoría, eso sí, bastante similares. Salvadas las islas grandes como Cuba, Jamaica o La Española, el resto comparte mucho de lo mismo. Quizá, incluso, demasiado.
Providenciales, en Turcos y Caicos, no es un rincón virgen ni carece de infraestructura, pero tampoco está tapizada de hoteles ni recibe cruceros que duplican poblaciones en cuestión de horas. Provo, como le dicen los locales, ha optado por un modelo de turismo mesurado. Regida por la…