Está lloviendo sin parar en Londres, pero en la oficina de Alessandro Michele, en un palacio romano, el sol está brillando a través de las ventanas enmarcadas, con los rayos moteando las hojas de algunas lujosas plantas e iluminando una mesa de caoba, en la que hay enormes libros de cuero rojo, envases de cerámica, domos de cristal y lo que parece una Madonna medieval tallada en madera, todos agrupados en una seductora composición. El director creativo de Gucci está sentado dándole la espalda a todo este esplendor, usando una playera verde y un par de lentes, con una vibra setentera hablando a través de Microsoft Teams acerca de nacimientos, muertes, pandemias, arte y decoración.
Michele tiene 48 años y ha trabajado para la marca italiana de moda y accesorios…
