El baño de vapor general disuelve enormes cantidades de productos extraños, estancados en el organismo. Igualmente, por medio del calor del vapor la actividad nerviosa y circulatoria se restablece en la piel y, enseguida, a los cinco o diez minutos, se produce la transpiración. Por los poros se arrojan, a chorros, cuantiosas sustancias morbosas, al tiempo que los órganos internos se desembarazan de ellas. Por eso, tras cada baño de vapor, el cuerpo se siente vivificado por liberarse de las materias extrañas que lo enfermaban. El baño de vapor, como actúa sobre el conjunto del sistema orgánico, resulta inmejorable para las enfermedades crónicas, rebeldes, eruptivas e incurables. Kuhne obtenía curaciones rápidas y sorprendentes con este medio, pero asociándolo siempre con el aire, el baño genital, la dieta vegetariana y el…
