Cuando alguien dice «La cocina de la abuela”, todos sabemos enseguida de qué se trata y vienen a la memoria platos como un estofado de legumbre, un caldo casero, un plato suculento de proteína... Todo hecho con cuidado, con amor, dedicación… y tiempo. Montse Bradford, especialista en cocina energética, nos recuerda que son platos que no se producían descongelándolos en el microondas, o comprándolos ya hechos. Con ingredientes básicos, se elaboraban platos que nos ofrecían toda su energía, vitalidad y solidez. Y nos satisfacían y nutrían a todos los niveles.
“Es necesario volver a esta clase de cocina casera, de toda la vida, para que en algunos años no se haya perdido totalmente y podamos todavía dar referencia a ella. Esta clase de cocina abarcaba la parte sensorial, tradicional y…