Es habitual que en invierno aumentemos de peso: nuestras necesidades nutricionales nos piden alimentos más calóricos, solemos salir menos de casa y nos apalancamos con cualquier excusa. En primavera llegarán las prisas por la operación bikini.
Sin embargo, es fundamental no descuidar el ejercicio durante esta época del año, así que vamos a repasar las inmensas posibilidades que nos ofrecen los meses del frío. Quienes disfruten de paisajes nevados, de playas vacías, de días de lluvia, o de los atardeceres velazqueños típicos de la estación tienen más de un aliciente para salir de casa. Eso sí, si nos encontramos mal, tenemos frío o sufrimos de fiebre, catarro, gripe, faringitis, laringitis, amigdalitis o rinitis, hay que suspender la práctica.
Hace un tiempo se publicó un estudio en la revista Lancet que…
