Hacia 1973, El exorcista cambió para siempre la faz del cine fantástico y de terror, al introducir no solo el tema de la posesión diabólica en el género, sino también el sorprendente paradigma de narrar una historia basada no en personajes de ficción, sino en supuestos hechos reales. Siguiendo esta misma estela, Scott Derrickson, uno de los más interesantes cineastas actuales del género, lleva a la pantalla las experiencias del agente de policía de Nueva York Ralph Sarchie, enfrentado a la evidencia terrible y asombrosa del Diablo y las posesiones satánicas. El resultado es Líbranos del mal, un vibrante y convincente thriller fantástico, con excelente reparto y resolución, que atrapa al espectador con su eficaz mezcla de intriga, acción, terror y especulación sobrenatural y religiosa. Y además, basado en hechos reales, claro.…
