En los evangelios cristianos hay una historia que se relata en la Biblia acerca de un milagro, en concreto en el libro de Lucas. Se trata de un relato en el que se asegura una mujer se curó de su dolencia con solo tocar el borde del manto de Jesús de Nazaret. Este, que estaba rodeado de una multitud, preguntó quién le había tocado, y la mujer, al ver que había sido descubierta, se acercó a Jesús. Según cuenta la historia, Cristo la miró y dijo: “Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz”.
Tal y como relataba el historiador bizantino Eusebio, una vez que la mujer fue sanada, se erigió una estatua en una iglesia junto a los manantiales en Cesarea de Filipo, que se encuentra en los…
