Stonehenge fue construido entre el final del Neolítico y principios de la Edad del Bronce. Hasta ahora, las piezas del monumento han permanecido tan intactas como su misterio, aguantando durante miles de años su posición en el condado de Wiltshire, Inglaterra, cercano a Salisbury.
No obstante, el tiempo no perdona, y la exposición exterior en la que se encuentra la obra megalítica conlleva exponerse a vientos, lluvias y otros aspectos climáticos que conllevan a la erosión o el deterioro. Por ello, el sitio considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco debe someterse a trabajos de restauración y cuidado cada cierto tiempo. Y ahora es uno de esos momentos: tras más 60 años intacto, han empezado las labores de reparación. Se utilizará mortero de cal para arreglar nueve dinteles, un…
