Algún día se tendrá que decir la verdad sobre Barojas», escribió Josep Pla, uno de sus más entregados lectores. Su vida, ampliamente descrita a lo largo de las propias memorias del escritor vasco, Desde la última vuelta del camino, aún despierta sombras, polémicas, dudas; para muchos, en realidad, son insuficientes pese a su gran extensión, hasta para el ampurdanés: «Son energúmenas, horribles por su ligereza y sus despropósitos. Me aburro», aunque, en otro arranque contradictorio, diga de él que hubiera podido ser el mejor memorialista de la historia en España y no se canse de destacar la sencillez técnica de su escritura, su antibarroquismo, su calidad como paisajista y retratista más que como un constructor de novelas.
Así, ya fuera en su misma época, ya sea a seis décadas desde…