«Me has llenado de orgullo y has llenado de orgullo al país», le dijo a su esposa EL Centro de Convenciones McCormick de Chicago fue el escenario de la multitudinaria despedida de Barack Obama, quien cerró con un emotivo discurso en el que no faltaron las lágrimas, ocho años en la Casa Blanca. El presidente saliente estuvo acompañado por su esposa, Michelle, y su hija mayor, Sasha. La menor, Sasha, se quedó en Washington, pues según un portavoz de la Casa Blanca, la joven, de 15 años, tenía examen al día siguiente en la escuela secundaria Sidwell, donde estudia.
Mensaje a sus hijas
Al margen del contenido político de su discurso, en el que incidió en su conocido lema «Sí, podemos», Obama dirigió un emocionado mensaje a sus hijas: «Malia…