¿Renunciar al sol para salvaguardar la salud de la piel? No, la solución no pasa por la renuncia al bronceado, sino por conseguirlo de una manera sana, de exprimir lo bueno de los rayos UV y esquivar lo nocivo. ¿Malo? Sí, arrugas, manchas, deshidratación, flacidez, aspereza, entre los enemigos estéticos; y problemas mucho más serios, alergias, fototoxias, eritemas, quemaduras y cáncer de piel entre los que se refieren a la salud. ¿Bueno? También, la luz solar espabila el buen humor y el optimismo, genera endorfinas y ayuda al organismo a sintetizar la vitamina D, vital para los huesos.
De ahí que el equilibrio sea la clave de broncease sin riesgos. ¿Cómo? Evitando a toda costa las quemaduras solares. Por ello es que es imprescindible usar un fotoprotector con un índice…
