Las primeras en permanecer impecables, dentro y fuera del agua, fueron las pestañas gracias a las máscaras waterproof. Luego se sumaron las sombras de ojos, las barras de labios e, incluso, las bases de maquillaje y polvos sueltos. A priori, parecen cosa del verano, pero este tipo de cosméticos son también muy útiles bajo la lluvia o en condiciones de sudor. Conocido también como maquillaje impermeable, en sus fórmulas incluyen, además de pigmentos de color, siliconas, ceras hidrófugas (que repelen el agua) o bolitas de sílice, que además de otorgarles su condición de “sumergibles”, se adhieren con más tenacidad al cutis, cejas y pestañas.
El problema es el ritual desmaquillante, ya que dada su tenacidad, son más difíciles de retirar que los convencionales. Lo ideal es utilizar productos específicos, más…
