SE apellida “De la Frontera”, pero es simplemente Jerez. Su nombre huele a Andalucía, caballos, flamenco y vino, por supuesto. Y mucho arte, que se nota en sus calles y en sus gentes. Acercarse y degustarlo todo en uno debe ser un placer ineludible.
Monumental
• Antiguo casco histórico
Fenicios, romanos, musulmanes y cristianos, tras la conquista de Alfonso X en 1264, dejaron sus huellas en esta antigua ciudad. Todo parte del Alcázar, una fortaleza árabe del siglo XI, y desde ahí hay que perderse por sus encantadoras calles, plazas y rincones, salpicados de fuentes y naranjos, entre nobles palacios, iglesias y bodegas.
• Arte ecuestre
Jerez es la tierra del caballo cartujano, del toro de lidia, cuna del flamenco y hasta paraíso del motor. Obligado es visitar la Real…