DETRÁS de esa imagen de tipo duro que proyecta, Julián esconde un corazón frágil. Se presentó a La isla de las tentaciones como un hombre soltero capaz de volver loca a cualquier mujer, pero también advertía de la profundidad de sus sentimientos. “Me llamo Julián, tengo 25 años y soy el empresario más famoso de Valencia. Detrás de esta fachada irresistible, tengo un corazoncito con muchas ganas de enamorarse”, decía, de hecho, el primer día de concurso. Al principio, las mujeres le tomaron por un fanfarrón petulante, pero poco a poco, y una vez Julián se ha ido deshaciendo de esa coraza maquillada con tatuajes, todas ellas han coincidido en afirmar que Julián es todo dulzura y muy, muy sensible.
“Sufrió mucho”
Ahondando en su pasado tiene motivos para serlo.…