Por motivos de trabajo, Carlos Baute tiene que pasar temporadas fuera de su casa. Por eso, ahora está aprovechando al máximo este tiempo para disfrutar de sus tres pequeños. Astrid, su mujer, es quien se encarga de organizar el horario y también los juegos y entretenimientos, entre los que no faltan pintacaras, improvisados parques de atracciones y cuentacuentos, que, ahora, tienen como protagonista un monstruo que se llama coronavirus.
Pero como no podía ser de otra manera, el artista venezolano también juega a hacer a música. Ya sea modificando la letra de su último single, No es para tanto, convirtiéndolo en un auténtico himno de solidaridad contra el coronavirus, o bromeando con una de sus hijas, a quien parece gustarle más la canción de la película Frozen que la que…