CUANDO comenzó el confinamiento, Carla Hidalgo (47) empezó a pensar qué podía aportar a los demás. Así, por una parte, puso en marcha en Instagram una iniciativa de cuenta-cuentos con un intérprete de signos, para que los niños sordos pudieran disfrutarlos, y por otro, se apuntó a la serie Madres Confitadas, también de Instagram, con el objetivo de sacarnos una sonrisa. Una entretenida forma de pasar la cuarentena junto a su marido, el productor musical Ismael Guijarro, y sus hijos, Gael, de 6 años, y Lucas, de 17, este último fruto de su relación con Toni Cantó.
¿Cómo surgió la iniciativa de los cuentacuentos?
Llevo ya tiempo trabajando en la idea de que mis espectáculos de teatro infantil sean inclusivos y con la cuarentena, decidí hacer cuentos accesibles para todos…
