Tras haber dado positivo en los test del Covid-19, a los que se ha sometido con anterioridad, Carmen desea por fin dar negativo L LEGÓ nerviosa, cruzando con preocupación el umbral de la madrileña Fundación Jiménez Díaz, donde le están realizando el seguimiento por el coronavirus. Solo la compañía de su marido, José Carlos Bernal, hacía sentir a Carmen Borrego (53) una cierta seguridad, ya que desde que contrajo la enfermedad, a mediados de abril, ha permanecido confinada en una habitación de su casa. Únicamente ha salido para ir al hospital para realizarse las pruebas del Covid-19, tal y como ella ha contado a esta revista. A la salida, Carmen, con el rostro cansado, se subió en la parte trasera de su coche, conducido por José Carlos, en dirección a…
