TENER cierto grado de ansiedad es normal, ya que es un mecanismo que nos mantiene alerta frente a los posibles peligros que puedan acecharnos, nos facilita la concentración y nos ayuda a afrontar las situaciones más difíciles del día a día. El problema aparece cuando se sobrepasa este límite de ‘normalidad’ y la ansiedad se transforma en algo patológico.
¿Cómo afecta la ansiedad?
Mantener niveles de ansiedad altos durante mucho tiempo provoca síntomas físicos que afectan, en mayor o menor medida, a la calidad de vida. ¿Entre ellos? Falta de concentración, dificultad para respirar, inquietud, cansancio, alteraciones del apetito, palpitaciones... Y ojo, porque para al menos el 10% de la población mundial la ansiedad no desaparece e incluso puede empeorar con el tiempo.
¿Cómo se puede combatir?
Si la ansiedad…