CUELLO Y ESCOTE BIEN CUIDADOS
Ponemos todo nuestro empeño en paliar la aparición de arrugas en nuestro rostro, de hidratar y tonificar, de reforzar nuestra mirada con masajes drenantes, pero seguimos cometiendo un error con demasiada frecuencia: nos olvidamos de cuello y escote. Estas zonas son especialmente vulnerables a los cambios de peso, hormonales, exposición solar, hábitos posturales… Todo esto puede provocar sequedad, manchas, arrugas, flacidez… Se desdibuja el óvalo facial, se hace más evidente el doble mentón, aparecen pliegues y, en el caso del escote, también manchas. Ojo, tampoco hay que dejar aun lado los conocidos como anillos de Venus, esos círculos o rayas horizontales que surgen en el cuello y que se originan, sobre todo, por la edad.
Lo importante es poner remedio a tiempo. ¿Cómo? Empezando por…
