“SIGNIFIQUÉ ALGO EN ESTE PAÍS PORQUE UN DÍA DIJE QUE VI A LA VIRGEN” tiene una asombrosa capacidad para convertir lo cotidiano en extraordinario, incluso esta entrevista. Acude a la cita con Tapas con 50 minutos de retraso – “Todo lo bueno se hace esperar”, dice–, en el stand de la Galería Cayón durante la última edición de Arco, donde los ‘poemas visuales’ del Arrabal artista plástico conviven con obra de Joan Miró, Eduardo Chillida o José Guerrero. El discurso de Fernando Arrabal (Melilla, 1932) exhibe ese travieso cerebro de niño superdotado que un día fue, fruto de un pensamiento tumultuoso que parece solo reposar en el onanismo de la escritura que practica a diario para regocijo del lector perspicaz. Cuenta con más de 800 libros de poesía publicados, trece…
