Si es cierto eso de que la diversidad de experiencias aporta riqueza y conocimiento, pocos casos mejores que el de Juanjo Mesa para demostrarlo. Aunque empezó trabajando en el restaurante familiar de Pegalajar, pronto sus padres le animaron a que saliera y se formara. Así que, tras estudiar en la escuela Gambrinus de Málaga, puso rumbo al norte, hasta el restaurante Nerua (Bilbao), una experiencia que recuerda dura, pero, al mismo tiempo, muy enriquecedora, “me ayudó a quitarme pájaros de la cabeza y bajar a la tierra”, confiesa. Tras esto, su restaurante soñado, Mugaritz, donde aprendió la verdadera disciplina. De nuevo en el sur, recaló en el restaurante de sus padres para volver a hacer guisos –lo que más le gusta del mundo– hasta que su amigo ‘Pedrito’ (Pedro Sánchez)…