En la península Ibérica tampoco se esperaba encontrar ejemplares de homínidos extraordinariamente antiguos, pero en los años 80 el paleontólogo español Josep Gibert, que estaba excavando el yacimiento de Venta Micena (en Orce, Granada), descubrió varios utensilios bastos y un fragmento de cráneo humano, datado entre 1,6 y 1,8 millones de años. Sin embargo, su hallazgo fue rechazado durante muchos años por casi toda la comunidad académica e incluso el fragmento óseo fue ridiculizado por muchos expertos, que lo describieron como el cráneo… ¡de un asno! Años más tarde, no obstante, se demostró que ese hueso sí era humano. Asimismo, cabe reseñar el hallazgo en los años 90, en Atapuerca (abajo), de un homínido al que se bautizó como Homo antecessor, que estaría emparentado con el Homo erectus y podría…