Para muchos, el carné de conducir ya no es una necesidad de primer nivel, bien porque tengan problemas para llegar a fin de mes debido a la crisis, bien porque, simplemente, las necesidades de movilidad se han relativizado. Por los 700 euros que costaba de promedio en 2014 sacarse el carné de conducir según los datos facilitados por Pons Seguridad Vial, se podía adquirir un 'smartphone', una tablet o un ordenador portátil. Y en cuanto a la movilidad, pura y dura, la bicicleta o el 'carshering' son hoy una seria competencia incluso para el que antes era el vehículos motorizado más accesibles por antonomasia: el ciclomotor (afectado poco a poco por la edad mínima de conducción -15 años-, la matriculación obligatoria, las altas primas de los seguros y la convalidación…
