Es una evidencia incuestionable que nos hallamos inmersos en plena revolución digital. Sin embargo, como en todas las revoluciones, en esta tampoco nos libramos de pagar un alto precio que, en ocasiones, se salda con vidas humanas. No tenemos más que teclear en Google “móvil y accidentes” y los titulares son alarmantes: se reprocha al móvil, entre otras causas, la de constituirse como la mayor causa de muerte por accidentes de tráfico y, pese a todo, debemos asumir que las pantallas inteligentes han venido para quedarse y ya tenemos 'displays' hasta en el horno, la cocina, la televisión y, cómo no, en nuestros vehículos, sean de dos, tres, cuatro o más ruedas. De hecho no pocas compañías tecnológicas han comenzado desde hace tiempo su escalada competitiva en el vehículo 'autoconducido'.…
