Crecer sin riesgos en un mundo digital. YouTube, Instagram, Twitter, apps de todo tipo y juegos online… Internet en general. La cantidad de ventanas digitales a las que tenemos acceso es enorme: estamos sobreestimulados. Si hablamos de menores, el problema, que no reside en el uso de la tecnología como tal sino en el mal uso y/o en el abuso, es preocupante. El riesgo comienza cuando el manejo intensivo de las nuevas herramientas conlleva un cambio de actitud y de rutinas en los más pequeños–un 40% afirma haberse sentido irritado alguna vez al no poder conectarse–. Y eso sin hablar de los peligros que encierra la Red, de los cuales la mayoría los padres o no son conscientes, o directamente no los quieren ver: falta de privacidad, sexting, ciberacoso, grooming,…
