El mío no es un caso singular: desde que me levanto hasta que me acuesto, cualquiera de las mil facetas que despliega la tecnología actual acude en mi ayuda para ejecutar una o más tareas. Informarme, socializar, organizarme, buscar, reservar, gestionar… todo o casi todo. Cada vez más, puesto que la oferta bienintencionada de mis dispositivos para facilitarme las cosas crece y crece, casi al minuto. “Deja, deja, que ya te lo hago yo.” Más rápido, Más fácil. Mejores resultados, en algún caso. Como se suele decir, “una oferta que no podrás rechazar”.
Si tanto dicen, es que será bueno
Hasta aquí, bien. El día a día me empuja a acoger con los brazos abiertos tanta ayuda tecnológica. Los medios de comunicación rebosan noticias que ensalzan las novedades de una…
