Cuando se es viajero por vocación, por deseo, por querencia, poco a poco los destinos impresionan menos. Algunos se resisten a dejar de estremecer: quizá los desiertos rojos de Namibia, la depresión del Danakil en Etiopía, la Antártida... En esta lista de lugares en los que quedarse absolutamente epatado se encuentra, por méritos propios, Laguna Luminosa, en Jamaica.
Glitering Waters, su nombre real, es una laguna rodeada de frondosa vegetación y habitada por microorganismos que emiten luz fosforescente cuando se les agita. Por eso, al caer la noche, se sea un viajero empedernido o un recién llegado a esto de la aventura, todo el mundo queda impresionado por una masa de agua salpicada de puntos de luz, provocados desde por los peces en su movimiento hasta por la caída de…
