Desde principios de los 80, el terror ha sido una temática recurrente en los videojuegos, con títulos que de un modo u otro han explorado las distintas vertientes del género (slasher, psicológico, gore...). Por los circuitos de los primigenios micro ordenadores y las consolas de 8 bits pasaron adaptaciones de películas como Viernes 13, beat'em ups de casquería fina como Splatterhouse, aventuras que bebían de la ambientación de clásicos como Drácula (¿verdad, Castlevania?) o incluso desconocidos como Sweet House, de Capcom, que pusieron la primera piedra del Survival Horror.
Con la llegada de polígonos, se abrió un nuevo mundo de posibilidades, ya fueran combinando figuras poligonales con fondos pre-renderizados (como Alone in the Dark) o apostando plenamente por las 3D, como hizo el pionero Dr Hauzer en la malograda 3DO.…
