Los mensajes que emergen con fuerza, acaparan portadas e incluso ganan elecciones actualmente son para echarnos las manos a la cabeza. Proponen modelos de comportamiento basados en la competitividad extrema, el racismo, la desigualdad, la violencia, el saqueo de los bienes públicos y del medioambiente... En definitiva, antivalores, huidas hacia adelante que pueden conducirnos al desastre personal, la violencia social y el colapso ecológico.
Una explicación, dicen los sociólogos, es que nos cuesta cada vez más distinguir entre candidatos y entender lo que éstos cocinan realmente para nosotros. Según este análisis, aunque las diferentes alternativas difieran en sus nombres, promesas y actitudes, comparten los programas que se aplicarán en realidad.
Puede ser. En este escenario, en el que las llamadas al cambio son una mera retórica electoral más, y cuando…
