CUANDO empezó a su relación con José Campos en 2005, Carmen Martínez Bordiú no solo se enamoró del exdeportista, sino también de la tierra de su novio, Cantabria. Por eso adquirió allí varias propiedades, pero no solo como inversión, también para instalarse y disfrutar de una nueva vida. Una fue un fantástico piso en Santandez, justo enfrente de la playa del Sardinero, y otra una preciosa casa de montaña en San Roque de Riomera, en la que esperaba encontrar refugio junto al empresario.
Pero la relación se hizo añicos, la pareja se divorció y Carmen terminó poniendo a la venta las dos residencias.
Primero la casa, en 2009, por un precio de 500.000 euros. Y unos años más tarde, en 2013, el piso, de 300 metros cuadrados, por el que…