ESTE 2019 ha sido para Sara Carbonero uno de los peores años de su vida, si no el peor. Al infarto de miocardio que sufrió en mayo su marido, Iker Casillas, le siguió un diagnóstico aterrador: la periodista padecía cáncer de ovario. El susto, como es lógico, fue inevitable, pero hoy, con Iker ya recuperado, y con su tratamiento, el de Sara, ya completado con éxito, las Navidades han adquirido un color distinto. Hay ganas de cerrar una etapa, de despedir este delicado 2019 y, sobre todo, de disfrutar de estas fechas tan señaladas con la familia, esa que tan importante ha sido a lo largo de los últimos meses para la periodista.
Navidad en familia
Por todo ello, acompañada de sus dos hijos, Martín y Lucas, de cinco y…
