SALMÓN
El pescado azul es el rey de la vitamina D. Salmón, sardinas, caballa, bonito, atún, anguila, arenques, pez espada... No solo aportan esta vitamina, sino también otros nutrientes esenciales como los ácidos grasos Omega 3. Además, no hay que olvidar que la vitamina D es liposoluble, lo que significa que se disuelve en grasa, por lo que estos pescados, que suelen ser grasos, son ideales para garantizar su aporte. Es importante tomarlos al menos tres veces por semana.
SETAS
Otros de los alimentos en los que se encuentra la vitamina D son los hongos, champiñones y setas. Según un estudio de la Universidad de Boston, éstas proporcionan tanta vitamina D como cualquier suplemento si se exponen al sol entre 30 y 60 minutos antes de cocinarlas. Al parecer, según…