Cuando los chefs hablamos de cocina, no hablamos solo de técnicas, de platos bien presentados o de fusiones innovadoras. Hablamos, ante todo, de producto. Y cuando el producto tiene identidad, historia y un profundo arraigo, como lo tiene el producto navarro, el papel de nuestras cocinas es claro: escuchar, respetar y acompañar.
Navarra es tierra de contrastes. Desde el verdor del norte, del que salen sus carnes, hasta la ribera más árida y fértil, que nos ofrece sus deliciosas alcachofas, hay productos que hablan por sí solos. Aquí no cocinamos solo con ingredientes; cocinamos con memoria, con paisaje y con estaciones. La huerta navarra, con sus espárragos, alcachofas, pimientos del piquillo, borrajas, cardos y esas lechugas frescas y crujientes, no es solo una despensa: es patrimonio.
En el Restaurante Europa,…
