En 2021, Sin tiempo para morir (Cary Joji Fukunaga), la película en la que Daniel Craig y su conejo de peluche imitaban, no tengo claro si por casualidad o voluntariamente, a Nicolas Cage en esa comedia del cine de acción que pide a gritos una reivindicación desde sus verdaderas y no comprendidas intenciones de ser una parodia, Con Air (Simon West, 1997), lo mismo que la también incomprendida sátira antibelicista Starship Troopers (Las brigadas del espacio, Paul Verhoeven, 1997), puso punto y aparte en la saga de 007.
Ahora muchos seguidores temen por el futuro de James Bond después del anuncio de que Amazon MGM Studios ha pasado a tener el control creativo después de pagar 1.000 millones de dólares más para arrancársela de las manos a Michael G. Wilson…
