A diferencia de lo que ocurre en Occidente, los dragones orientales son criaturas benévolas, símbolo de la buena fortuna y de los mejores augurios. En China, por ejemplo, donde constituyen un icono característico de la cultura y las tradiciones de ese país, su figura representa la generosidad, la perseverancia y el heroísmo, aunque su capacidad para dominar los fenómenos de la naturaleza a los que están asociados (lluvias, mareas, torbellinos, etc.), puede acarrear perjuicios a los humanos. En Japón, donde simbolizan la sabiduría y la entrega, han sido y continúan siendo emblema de héroes y de la casa imperial. En relación con su morfología, los dragones orientales suelen representarse con la suma de los atributos de diferentes especies. Así, un dragón oriental puede tener cuernos de ciervo, cuello de serpiente,…
