Al norte de la provincia de Burgos, en el conocido Puerto del Escudo, que hace de barrera natural y frontera con Cantabria, el pequeño pueblo de Escalada vivió durante la Guerra Civil su propio vía crucis de terror. Durante el mes de agosto de 1937, toda la zona fue asaltada por el bando franquista en lo que sería una de las campañas más cruentas de la guerra. Esta fue denominada la Batalla de Santander, una de las muchas que se entablarían para aniquilar a las tropas republicanas que, por entonces, eran hegemónicas en el norte de España. Durante varios días, las tropas franquistas, unidas a la Luftwaffe, la temida aviación alemana, y varias divisiones de soldados italianos, acabaron con todo vestigio republicano en el Puerto del Escudo.
En esos días,…