Nuestros ecosistemas y la vida en la Tierra no serían viables, al menos como los conocemos, sin los hongos, el nutrido grupo de especies que forman un reino propio, el fungi, y que no son ni animales ni plantas. Desde el punto de vista biológico, son apasionantes y, en el ámbito gastronómico, algunas de sus especies poseen un valor sobresaliente. Pero lo que aquí nos interesa es su potencial terapéutico, que ha sido manejado con destreza en medicinas tradicionales como la china desde hace miles de años. Obviamente, algunos son letales, generando a lo largo de la historia incalculables muertes, como sucede con el cornezuelo de centeno. Pero otros han sido clave en la síntesis de remedios que han salvado millones de vidas, como ocurre con el moho Penicillium chrysogenum,…